Utilizamos las cookies para ayudar a personalizar contenido, adaptar y medir los anuncios, y facilitar una experiencia más segura. Al hacer clic o navegar en el sitio, aceptas que recopilemos información dentro y fuera de modaes.es mediante las cookies. Consulta aquí más información, incluida la relativa a los controles disponibles: Política de cookies

Líder en información económica del negocio de la moda

11 Dic 201707:15

El mejor CEO de empresa de lujo: in memoriam Yves Carcelle

Yves Carcelle 635

 

Terminando mis vacaciones, el último domingo de agosto encontré una interesante entrevista del INSEAD donde Yves Carcelle exponía sus puntos clave para haber convertido a Louis Vuitton en la empresa líder absoluta del mundo del lujo. Hice un tweet sobre ella añadiendo “el mejor CEO de empresa de lujo”. Maldita casualidad. Esa misma noche, a través de mis ex compañeros de Louis Vuitton me llegó la noticia de que Yves había fallecido. Sabía por los directivos españoles cercanos a él en las altas esferas de París que estaba bastante fastidiado. Es cierto que llevaba muchos meses sin verle, pero cuando vi el video de la entrevista pensé que le habían caído encima muchos años de golpe, aunque nunca me pude imaginar que esa misma noche me iba a llegar esa triste noticia.

 

Conocí a Yves cuando me cambié dentro de LVMH de Guerlain a Louis Vuitton en 2006. Siempre me acordaré de la entrevista que me hizo para ocupar el puesto de director general de la firma para España, Portugal y Marruecos; era el día que cumplía 40 años. Me impactó su enorme liderazgo y visión. Aparte de haber estudiado en la elitista escuela Politécnica de Francia y tener un MBA por INSEAD era políglota, por lo que la entrevista la hice en castellano, incluso, gracias a su época en Descamps, también supe que hablaba un buen catalán. Desde ese momento mi conocimiento y pasión por el mundo del lujo se incrementaron a pasos agigantados.

 

Con Yves estaba siempre deseando que viniese de visita a nuestra región o tener diez minutos con él cuando yo viajaba a París. Cuando hablan de visionarios siempre me vienen a la mente mis experiencias con él. Fue capaz de ver el futuro con una nitidez asombrosa y con una capacidad de liderazgo para movilizar a todos los equipos hacia el objetivo común de hacer más líder a Louis Vuitton. Su visión se resumía en “the sky is the limit”. Con una memoria prodigiosa, una vez que le presentabas a un director de tienda se acordaba de su nombre para siempre, aunque se lo encontrase en otra tienda. Detalles como este le convirtieron en alguien muy querido por sus equipos.

 

Hombre extraordinariamente cercano tenía también sus vacas sagradas en la gestión del negocio: jamás hacer rebajas, no estar nunca en outlets, vender lo que se produce y producir sólo para vender dentro de las tienda Louis Vuitton y no entrar en categorías de producto sin antes adquirir el expertise necesario, como en el caso de Marc Jacobs para lanzar prêt-à-porter y calzado.

 

Louis Vuitton como marca era otro de los elementos a los que prestaba mucha atención. Supo crear un inmenso deseo entre los clientes desarrollando intensas tensiones dentro de la marca, aunque estas tensiones la hacían más fuerte. Desde estar presente en la Copa Ámérica de vela con la Louis Vuitton Cup a los emocionantes desfiles de Marc Jacobs o la campaña con Gorbachov; todo comunicaba para crear deseo hacia la marca.

 

O a la hora de elegir un lugar para una tienda, el briefing era sencillo: “Quiero la mejor alternativa, no me sirven los compromisos”. Nos decía: “Si no existe el espacio ideal, lo tienes que crear y sino no se abre la tienda”. Había que buscar locales con la ubicación, tamaño y visibilidad perfectos. Y por ello acabamos creando espacios a medida como la tienda de Barcelona, la de Marrakech, la de Casablanca o la futura de Madrid.

 

Apasionado por el arte contemporáneo, todos hemos aprendido mucho con esta fusión que desarrolló entre lujo y arte. Recuerdo cuando se abrió la tienda de Louis Vuitton de Palma de Mallorca, en la que dedicamos el escaparate durante varios meses a una obra de video arte de Fabrizio Plessi; la apertura de la tienda de Casablanca, en el Morocco Mall, donde tuvimos una obra de Yto Barrada, o la fiesta de inauguración de la exposición de Murakami en el Guggenheim de Bilbao con todo el museo decorado en negro y con Alaska y Mario ejerciendo de DJs.

 

En Francia se le denominaba como bon vivant, que se podría traducir como amante de la buena vida y no vividor, como algunos traducen por ahí. Apasionado de la buena comida, conocía personalmente a muchos de los reputados chefs españoles. Admiraba España y todas las cosas que tenemos aquí. Puede ser que esto ayudara a que actualmente haya cuatro fábricas de Louis Vuitton en Cataluña donde trabajan más de un millar de artesanos españoles.

 

Todos hemos aprendido mucho con él, entre muchos otros, Pietro Beccari que fue su director de marketing y producto y que hoy es presidente de Fendi, marca a la que auguro el mayor crecimiento futuro dentro del grupo LVMH.

 

Hoy nos toca seguir su ejemplo trabajando en otras marcas.

 

Gracias Yves, viajero incansable, descansa en paz.

...