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20 Nov 201701:20

El ADN de la moda

El ADN de la moda

 

 

En el artículo anterior, Ver ahora - Comprar ahora - Usar ahora, comenzamos a analizar el Informe See Now – Buy Now de Accenture y entendíamos que, para satisfacer la demanda del cliente digital y su nuevo comportamiento de compra, se requiere flexibilidad y una rápida toma de decisiones. Las estructuras de negocio jerárquicas se desarrollaron en una era donde la moda podía planificarse con seis meses a un año de anticipación, pero son demasiado estáticas para el veloz mundo actual que requiere un abordaje más ágil al cambio rápido.

 

Se deben identificar tendencias, acordar diseños, implementar producciones y preparar las líneas para la venta en el menor tiempo posible. Todo esto no se puede lograr con organigramas departamentales, tecnología anticuada o un largo proceso de aprobación para cada decisión.

 

Estar genuinamente orientados al cliente


Comprender las necesidades y preferencias de los clientes siempre ha sido esencial en las ventas minoristas, pero en el pasado, ambas eran mayormente predecibles: trajes de baño en verano, abrigos al inicio del invierno y moda que siga las tendencias establecidas en las pasarelas de un año atrás.

 

Las influencias actuales son menos predecibles y se necesita monitorear de cerca las redes sociales, una respuesta rápida de las tiendas, un análisis en línea en tiempo real y una cultura empresarial que se haga responsable en lugar de un abordaje prescriptivo tanto de los consumidores como de la planificación por plazos.

 

O está en el ADN o lo haces cultural


Algunas de las experiencias empresariales de distintas marcas de pronto moda nos demuestran que lo han logrado con un sistema de planificación integrada en toda la organización minorista con la cual han eliminado las dificultades y las divisiones. Solo por dar un par de ejemplos, en empresas con distintas marcas nacionales e internacionales la organización entera ha sido dotada de un calendario común que debe ser seguido exhaustivamente al día. En otras empresas, se ha optado incluso por emplear personal que pueda identificarse con la base de clientes objetivos. Así lo expresa en el Informe de Accenture el CEO de un minorista multicanal del Reino Unido: “Nuestros clientes tienen alrededor de 20 años y nuestro sistema está creado para innovar e ir hacia adelante, no somos tradicionales. Por ello, la edad promedio de la organización es de 26 años. Venderles con éxito a los jóvenes profesionales claramente significa comprender su mentalidad, entonces ¿por qué no contratarlos?”.

 

Decisiones y aprovisionamiento rápido


La mayoría de las empresas del fast fashion ya han logrado perfeccionar sus cadenas de abastecimiento para reducir drásticamente los tiempos de espera; pero otras mejoras deben provenir desde el interior de la organización cambiando su mentalidad y su cultura. Ya no se puede optimizar más la cadena de abastecimiento con el objetivo de hacer pronto moda. La solución se debe encontrar en la cultura de la empresa y su mentalidad. Se trata de la toma de decisiones; de quién y de cuándo.

 

Cambiar la cultura de una organización nunca es fácil, pero lograr una mayor colaboración a lo largo del negocio con una estructura de gestión más plana y más flexible es vital para acelerar la toma de decisiones y los procesos.

 

Nuevas tecnologías y digitalización


Hacer un máximo uso de las nuevas tecnologías también puede ser muy útil. En lugar de usar sistemas corporativos tradicionales con reglas y estructuras rígidas, las empresas están cambiando a soluciones tácticas de rápida respuesta y herramientas basadas en la nube que permiten acceder a la información y hacer posible el trabajo colaborativo desde cualquier lugar. Con el rápido avance actual de la tecnología debemos pensar y crear organizaciones ágiles, los sistemas deben ser escalables, adaptables y aptos para el futuro. Se debe ser flexible para tener una ventaja comercial estratégica.

 

Implementar una plataforma o un sistema informático que no implique cambios en el modelo operativo por cinco o diez años ya no tiene sentido ¿Quién se hubiera imaginado hace una década que los móviles se convertirían en un canal de ventas tan importante o que Twitter sería el vehículo principal para las noticias de último momento? Los sistemas deben ser lo suficientemente flexibles como para afrontar canales de venta desconocidos hasta el momento, así como cualquier red social que pueda surgir en el futuro.

 

Conclusión


Es muy clara y, seguramente, viene siendo repetida en los últimos años. No obstante, parece que no todos la han entendido. Para responder al “ver ahora - comprar ahora” ya no solo debemos exigir a nuestros proveedores de producto y logísticos que sean eficientes, flexibles, ágiles y rápidos, sino que nuestra propia organización debe serlo en grado sumo. Tal vez no sea el único, pero sí uno de los factores actuales más importantes del negocio de la moda para seguir siendo competitivos y ganar cuota de mercado. 

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