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15 Dic 201717:34

La Roja y otros rojos

En plena polémica sobre el recorte del Estatut, La Roja marca un gol y los balcones de Barcelona lucen cientos de senyeras, por lo que no sé si debo pensar que los catalanes no nos aclaramos o si será que nos liamos al contar las franjas de las banderas. Como sea, el rojo de La Roja apasiona y las pantallas se pintan de rojo con ella ante el clamor de gran parte de España. Semana esta sin duda roja: roja por la Roja, y roja todavía por el vestido de Letizia en la fiesta prenupcial en Suecia, vestido que ya tiene su réplica en la tienda de Felipe Varela, aunque lo cierto es que se parece un montón (por no decir que es casi un calco) al que lució de Versace en tono nude Penélope Cruz en la gala de los Óscar 2007.

Pero mejor ir vestido con un buen símil que ataviarse con modelos que parecían sacados de tiendas de alquiler de vestidos para fiesta, como iban muchos de los invitados a la ceremonia sueca (a destacar María Teresa de Luxemburgo, quien también se plantificó una tiara de brillantes de un palmo de altura que además de desmedido la hacía aún más chaparra). Rania de Jordania, quien va siempre impecable, se desmarcó de la línea alquiler vistiendo un Giorgio Armani Privé, el cual, insólitamente, más parecía sacado del vestuario de la serie televisiva Dallas, de donde también se inspiró el peinado.

Para Rita Barberá, el rojo es su color del alma, de forma que lo repite una y otra vez sin valorar que es color demasiado vistoso para tanto volumen. María Teresa Fernández de la Vega, muy colorines ella, afortunadamente viste poco rojo dada su afición a ponerse todos-todos los complementos y hasta el maquillaje del color que viste. Y, esta semana, Pamplona luce miles de pañuelos rojos, sólo espero que estos San Fermines no tiñan de nuevo sus calles de rojo sangre. En el cine, no hay color más deseado que el rojo. Rojo de la alfombra roja.

Rojo era el vestido de terciopelo y plumas creado por Walter Plunkett para Scarlett en la fiesta de cumpleaños de Ashley ante un Red desesperado en Lo que el viento se llevó. Y rojo es el color fetiche de Pedro Almodóvar; y de rojo fue Pretty Woman con Richard Gere a la ópera; y de muerte estaba Michelle Pfeiffer vestida de rojo cantando encima de un piano en Los fabulosos Baker Boys. Rojo de cine del que siempre nos quedará también La mujer de rojo. Rojo del gran Valentino y de todas las Comunidades hasta el 31 de agosto con todas sus calles ataviadas con cientos de carteles rojos porque el rojo es también el color emblema de las Rebajas.

¿Se compra bien en rebajas? Se puede comprar muy bien. Es más, es justamente en rebajas cuando se puede acceder a productos no aptos para todos los bolsillos siendo la mejor adquisición para conseguir un buen fondo de armario. Un concepto siempre útil pero mucho más en tiempos de crisis. Sin embargo, las tiendas más solicitadas siguen siendo de nuevo las varias marcas del grupo Inditex así como las cadenas H&M, Mango y Blanco. Cientos de blusas, vestidos, pantalones y camisetas cuyos precios oscilan entre los 3 y los 20 euros.

¿Es esta una buena compra? Es excelente para los y las tennagers que, con un pequeño presupuesto asignado, quieren ir a la última y repetir poco así que, si el modelito les dura dos telediarios, que lo haga, entre otras consideraciones porque ellos tal vez aún crecerán un palmo. A partir de los veintitantos-treinta años, momento en que se empieza a llevar una vida más comprometida, mejor las primeras marcas de Inditex y H&M (Uterqüe, Massimo Dutti, Cos) donde es buena compra hasta una camiseta básica porque tejido y confección tienen una calidad notablemente superior.

Y mejor todavía acudir a las tiendas multimarca donde encontrarán aún mejor calidad y, por supuesto, diseño. Marcas como Paul & Joe, Paule Ka, DKNY, Eley Kishimoto, Marc Jacobs Joseph, Paul Smith, Tod´s, Hogan, Chloe, Dries van Noten, Alexander McQueen, Jean Paul Gaultier, Marni, Anne Valérie Hash, Lutz, Bruno Pieters, Bagteria, Fred Bare, Ugo Cacciatori, Karl Lagerfeld, Temperley, Iceberg, Frankie Morello, Polo de Ralph Lauren, Jean-Baptiste Rautureau, Moschino, Tsumori Chisato, Alessandrini, Galiano, Gold Case, Bluemarine, Just Cavalli, Walter Woulaz, Rivamonty, Proenza Schouler, Miu Miu, Michael Kors, Stella Maccartney, Jimmy Choo, Prada, Hogan, Tom Ford, Chloé, Bonpoint, Alexander Wang, Apesi, Fendi… O las marcas con tiendas propias: desde Armand Basi, a Custo, Sita Mur, Camper, Bimba&Lola, Etro, Dolce&Gabbana, Loewe, Hugo Boss, Burberry, Hackett, Stuart Weitzman… sin olvidar las tiendas taller de los diseñadores locales.

Esas son las piezas a perseguir durante las rebajas, lo que sucede es que cada año, y más aún este, de hecho empezaron las rebajas (o los precios especiales, como dicen) hasta un mes antes (o más) para sus clientes. Pero, prácticamente a cualquiera que entrara por la puerta, le ofrecían un buen descuento en determinados productos. Pero aún les queda stock, pues a por él. Son dos meses de rebajas y en agosto (y a menor precio) todavía se puede encontrar una prenda o un complemento que será clave y que les durará largo tiempo sin que en ningún momento el look esté desfasado sino más bien al contrario: subirá el nivel de su atuendo. Se trata de mezclar con tino.

En declaraciones a Europa Press, el secretario general de la Confederación Española de Comercio (CEC), Miguel Ángel Fraile, aseguró que la campaña de rebajas no se verá afectada por el incremento del IVA, sobre todo en la de los productos textiles, y confió en que esta decisión no retraiga el consumo. Fraile señaló asimismo que, pese al descenso de la facturación, las ventas se mantendrán en términos de volumen, dado que los ciudadanos no han adquirido las cantidades habituales de ropa durante la temporada debido a la mala climatología.

Sin embargo, se calcula que el gasto medio de los españoles en esta campaña de verano estará en los 65 euros por persona, lo que significa un recorte del 27% respecto a los 90 euros del pasado verano. Un estudio de la Federación de Usuarios-Consumidores Independientes (FUCI) indica que sólo uno de cada tres españoles ha previsto hacer una compra: las mujeres representarían el 63% y el 35%, los hombres. El mismo estudio indica que el 34% de los consumidores evitará las marcas (justo lo contrario de lo que yo les propongo); un 27% comprará los productos más rebajados y un 35% comprará sólo lo que necesiten. Esta última es la fórmula más sensata para los tiempos que corren porque lo que proclama esta crisis es el consumo responsable. O las veremos de todos los colores hasta verlo todo en números rojos.

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