Líder en información
económica del negocio
de la moda

Back Stage

Thomas Plantenga (Vinted): “La entrada de operadores verticales es una prueba de que la segunda mano puede ser grande”

El ejecutivo pilota la compañía lituana Vinted, especializada en segunda mano, desde 2016. Plantenga defiende que este modelo es la vía para acelerar el cambio en la moda.

Iria P. Gestal

2 feb 2021 - 04:56

Thomas Pantenga (Vinted): “La entrada de operadores verticales es una prueba de que la segunda mano puede ser grande”

 

 

La segunda mano es la niña bonita de la moda. Un modelo sostenible, digital, millennial que ha seducido a inversores y gana cada vez más adeptos entre los consumidores. En Europa, uno de los reyes de esta categoría es Vinted, con sede en Vilnius (Lituania) y convertido en unicornio tras su última ronda de financiación en 2019. Su consejero delegado, Thomas Plantenga, se incorporó a la empresa en 2016 cuando el grupo estaba atravesaba un bache. Hoy, defiende que el modelo es la vía para impulsar el cambio en la industria de la moda. “No es greenwashing, lo hemos calculado”, recalca.

 

 

Pregunta: Dicen que el ecommerce ha dado un salto de cuatro años con la pandemia. ¿Ha ocurrido lo mismo con la segunda mano?

 

Respuesta: No exactamente, no ha habido un cambio dramático como lo ha habido en comida o restauración a domicilio. La moda de segunda mano ya estaba creciendo.

 

P.: ¿Es sostenible enviar una camiseta, aunque sea de segunda mano, a miles de kilómetros?

 

R.: Sí, somos una compañía enfocada al propósito y hemos calculado eso. El impacto es tremendo: la cantidad de CO2 que te ahorras es incomparable. La mayoría de nuestros paquetes se envían de punto de recogida a punto de recogida. Si compras un artículo nuevo, da la vuelta al mundo, es muchísimo más intenso. En segunda mano, aun contando todo el impacto de la empresa, el coste de nuestros trabajadores que viajan, todo… El agua, CO2 y contaminación que te ahorras es enorme. Es un pensamiento racional, no es greenwashing, sino nos sentiríamos un poco inútiles.

 

P.: Los operadores verticales están entrando en el mercado de la segunda mano. ¿Les da miedo?

 

R.: Para nada, estamos muy contentos de que la industria esté cambiando. Cuando hace cinco o cuatro año hablaba con inversores, nadie pensó que la segunda mano pudiera llegar a ser un gran mercado. La entrada de otros operadores es una prueba de que sí puede serlo. Hay todavía mucho potencial de crecimiento, así que no me da miedo la competencia. Por otro lado, hay operadores que usan la segunda mano como una forma de dar un vale al consumidor para que después compre ropa nueva, y eso no es tan favorable.

 

 

 

 

 

P.: Ahora son B2B. ¿Se plantean abrirse a marcas?

 

R.: En este momento estamos ocupados en hacer bien lo que hacemos, que es que gente normal venda a través de nuestra compañía. Pero no se descarta.

 

 

P.: Poshmark, TheReal, ThredUp… ¿Vinted será la próxima en salir a bolsa?

 

R.: No lo sé. Para eso la organización tiene que tener la madurez suficiente para gestionar una empresa cotizada y el tipo de negocio debe tener unos indicadores apropiados para los mercados. No queremos apurarnos y aprovechar el buen momento de la bolsa, queremos construir una empresa a largo plazo.

 

 

P.: ¿Cómo se imagina Vinted en 25 años?

 

R.: Espero que sea una de esas empresas que aparecen de vez en cuando y fuerza un cambio en su sector, como Tesla lo ha hecho en la automoción. Estamos empezando a hacerlo, convirtiendo la segunda mano en la primera opción para mucha gente. En 25 años, espero ver una industria de la moda que sea completamente sostenible.