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El cofundador de Páez abandona la compañía tras la apertura de su capital

La salida del empresario, el único de los impulsores de la empresa que continuaba implicado en el día a día, coincide con la entrada de un family office de Guatemala.

S. Riera

7 jun 2017 - 04:49

 

El cofundador de Páez, Tomas Pando, abandona la gestión diaria de la empresa. La compañía de calzado, de origen argentino pero afincada en Barcelona, arranca una nueva etapa con la entrada de un family office de Guatemala, pero sin ninguno de sus impulsores en el día a día de la compañía. El último en salir ha sido Pando.

 

“Después de diez años de una auténtica montaña rusa, llega el momento de soltar”, explica el empresario en un comunicado. “Después de un 2016 complicado que nos obligó a reestructurar el negocio y traer nuevos socios inversores, mi aporte a la empresa ya no tenía más sentido”, ha subrayado.

 

Pese a desvincularse de la gestión diaria de Páez, Pando mantendrá su participación minoritaria en el capital. El año pasado, los otros dos cofundadores de la empresa, Francisco Murray y Francisco Piasentini, salieron de ella y vendieron sus acciones a Pando. Este movimiento se produce justo después de la entrada del family office, que ha inyectado al grupo 1,5 millones de euros.

 

 

Fundada en 2007, Páez echó a andar en Argentina como fabricante y distribuidor de alpargatas, y no fue hasta 2013 cuando aterrizó en el mercado español, con la apertura de tiendas en Madrid, Málaga, Mallorca y Tenerife. Poco después, la empresa se estableció en Barcelona y constituyó en la capital catalana sus oficinas centrales desde las que empezó a pilotar su expansión en Europa.

 

Ahora, además de reordenar el capital, Páez también ha modificado su estructura. La compañía ha cerrado sus oficinas en Argentina y ha trasladado todas sus operaciones a su sede en Barcelona. La empresa también se ha desprendido de la fábrica que tenía en su país de origen, que ha traspasado a sus antiguos trabajadores, que mantienen la producción para el mercado argentino.

 

La empresa cuenta en la actualidad con una plantilla de cuarenta trabajadores, un establecimiento en el centro comercial Maremagnum de Barcelona y dos pop up stores en otros dos complejos comerciales de la ciudad, La Maquinista y L’illa Diagonal. Recientemente, Páez ha abierto un cuarto establecimiento en el barrio barcelonés de El Born.

 

 

Por otro lado, la compañía también ha redefinido su estrategia y ha trazado un nuevo plan para los próximos cuatro años, con el que vuelve a poner el foco en el mercado europeo. La empresa se ha marcado como objetivo poner en marcha hasta veinte nuevos puntos de venta hasta 2020 en las principales ciudades del continente.

 

La empresa comercializó en 2015 alrededor de 500.000 pares de zapatillas, con precios que oscilan entre los 40 euros y los 45 euros. En el último año, Páez también dio un primer paso hacia la deslocalización de su producto, con una primera línea de calzado de invierno, que tiene previsto mantener para este año. La producción del grupo se deriva a Asia y a España, aunque el propósito es ir acercándola.